viernes, 19 de marzo de 2010

CRÓNICA POST TERREMOTO EN LO MOSCOSO


Sectores rurales se llevaron peor parte del sismo

El Terremoto que le cambió la cara al campo chileno

Lo Moscoso y La Dehesa -en la comuna de Placilla- son los lugares que presentan mayores problemas a raíz de la catástrofe que afectó a la zona centro-sur de Chile. Ante la demora en la llegada de las mediaguas, el municipio ha recurrido a la entrega de carpas para salvaguardar a las familias damnificadas.

Alonso Henríquez A.


“Debería temblar más seguido, para que así la gente se una más”, dice convencido un joven habitante de “Lo Moscoso”, mientras observa con nostalgia los serios daños estructurales que sufrió la casa de uno de sus familiares.


“Esto no es nada comparado con la casa de mi papi… (ubicada a 50 metros del lugar) la pared de mi pieza se cayó y ahí estoy; sin plata para poder arreglarla”, relata. Sin embargo, confiesa que hay quienes están en peores condiciones: “tengo conocidos que están durmiendo en invernaderos; al menos estoy relajado”, ironiza; “como se derrumbó la muralla, tengo vista a las estrellas y veo pasar los aviones”, concluye.


Es que el terremoto del pasado 27 de febrero ha cambiado drásticamente el modo en que viven gran parte de los habitantes de zonas rurales a lo largo de las regiones que fueron devastadas por el movimiento telúrico, del que ya han transcurrido tres semanas.


En la comuna de Placilla, ubicada en la entrada al Valle de Colchagua, el tema que preocupa dice relación con la realidad que se vive en el sector Lo Moscoso, característico por situarse entre el Río Tinguiririca y los cerros de la cordillera de la costa. El lugar, que históricamente ha vivido de la agricultura y que en el último tiempo se ha abierto al mundo vitivinícola, mediante la adquisición de extensos predios agrícolas, vive hoy una dicotomía: las casas de los nuevos propietarios resistieron sin mayores reveses los embates de la naturaleza, mientras que las antiguas casas de adobe de los campesinos del sector quedaron en el suelo, derrumbando abruptamente toda una vida de sacrificios y, de paso, cambiándole la cara a una zona representativa del campo chileno.


Ni las casas de madera se salvaron; mientras algunas literalmente se descuadraron con el incesante vaivén de la tierra, otras quedaron con serios desniveles, producto de que muchos terrenos en los que estaban construidas cedieron.


Los vecinos están preocupados; el frío de las noches les recuerda que el invierno está por venir, trayendo consigo las lluvias que este año no serán bienvenidas. Pese a que la llegada de las mediaguas -mandadas a construir por el municipio hace casi tres semanas- aún no se concreta (producto del desabastecimiento generalizado de materiales de construcción), la llegada de algunas carpas de parte de la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI), ha sido útil para atender las necesidades más urgentes: techo y abrigo. También ha llegado mercadería, pero al igual que con toda la ayuda, ésta se ha ido distribuyendo de manera selectiva, de modo de dar prioridad a quienes más lo necesitan.


La escuela del sector abrió sus puertas y, junto con ello, comenzaron a entregarse las raciones alimenticias, tan imprescindibles durante estos días post terremoto. Una preocupación menos para los padres, puesto que se están proporcionando las tres raciones diarias a los niños: desayuno, almuerzo y once.


Sin embargo, la atención no sólo está puesta en Lo Moscoso. “La Dehesa” es otro de los sectores rurales que presentan problemas a causa del sismo. Por ello, el día de hoy (ayer), la municipalidad de Placilla llevó a cabo un operativo de emergencia en la escuela del sector, que tuvo como objetivo proporcionar ayuda y asesoría a las personas que se han visto afectadas por el segundo terremoto más grande de la historia de Chile.

martes, 9 de marzo de 2010

DIRECTOR NACIONAL DEL SAG VISITA COMUNA


Comuna de Placilla

Gobierno compromete ayuda a través de servicios públicos

Tras el terremoto, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), encabezados por director nacional, Víctor Venegas, colaboran en la devastada comuna. Ayuda se centra principalmente en sectores rurales.

Alonso Henríquez A.


A un día de que concluya el mandato de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, la totalidad de los servicios públicos del Estado -a través de sus directores- se encuentran prestando servicio en las distintas localidades de la zona centro-sur del país, lugares que hace casi dos semanas fueron devastadas a causa del terremoto.


En este contexto, el lunes recién pasado arribó a la comuna de Placilla un grupo de funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), encabezados por el director nacional de la entidad, Víctor Venegas Venegas.


El jefe del organismo señaló que pese a que las consecuencias del terremoto -al igual que en otras comunas de la región- no han concitado el interés de los medios de comunicación capitalinos, el compromiso de la institución que éste preside, es el de “ponerse a disposición del municipio”.


¿Cuál es la labor que están realizando en la comuna?


- “Como Servicio Agrícola y Ganadero, estamos disponibles para poder apoyar las labores de reconstrucción, especialmente en los sectores más afectados, como es el caso del sector Lo Moscoso. El compromiso nuestro es brindar una ayuda adicional, concretamente mediante la entrega de materiales de construcción que permitan reparar las viviendas dañadas”.


¿Cómo están coordinando dicha ayuda?


- “Mediante mano de obra; gente nuestra que estará disponible, tanto para demoler casas y remover escombros, como para poner orden en dichas labores. Asimismo, está contemplado traer materiales de construcción para ayudar a la gente que perdió sus viviendas.


Venegas, explicó que precisamente las comunas rurales pequeñas -como Placilla- son las más afectadas y que requieren de mayor apoyo, sin embargo “no han aparecido en la prensa y la idea es que no sean olvidadas… por eso estamos aquí para apoyarlas”, concluyó.

lunes, 8 de marzo de 2010

TERREMOTO EN PLACILLA


A una semana de terremoto que afectó zona centro-sur del país

Placilla se levanta

Lentamente, comienza a restablecerse la normalidad en una comuna fuertemente golpeada por movimiento telúrico. Suministros de agua potable y electricidad fueron repuestos en el sector urbano de la comuna, mientras que en el sector rural, la atención del municipio está puesta en el abastecimiento de agua potable y productos de primera necesidad. Por su parte, los daños totales en viviendas alcanzan el 45%.

Alonso Henríquez A.


A una semana de ocurrido el terremoto que la madrugada del sábado 27 de febrero sacudió a la zona centro-sur del país, la comuna de Placilla se presenta como otra de las zonas de la provincia de Colchagua que ha sufrido las consecuencias de la catástrofe, sobretodo en sus sectores rurales.


Enrique Jiménez, habitante del sector Lo Moscoso -el lugar más afectado en la comuna- señala que el mayor problema que ha debido enfrentar, dice relación con el daño que sufrió su vivienda: “mi casa se hizo tira, lo único que pido es un poco de madera para repararla”.

El de Enrique, es sólo uno de los tantos problemas que los vecinos de la comuna de Placilla han sufrido a raíz del movimiento telúrico que, pese a su magnitud, no dejó víctimas fatales en este rincón de la región.


Desde el momento en que el terremoto -el segundo más grande de nuestra historia- despertó abruptamente a los habitantes de la comuna, el comité de emergencia, encabezado por la directora de desarrollo comunitario (DIDECO), Paulette Tondreau, ha trabajado incansablemente para atender, en el menor tiempo posible, las necesidades más urgentes de los vecinos: “en un primer momento, los funcionaros municipales se dividieron en grupos a los cuales se les asignó un sector de la comuna; esto, para realizar un catastro detallado y responsable, de manera de hacer llegar la ayuda lo más equitativamente posible”.


La profesional agrega que luego de dicha evaluación preliminar, se procedió a ordenar la información recopilada para, de este modo, distribuir la ayuda que ha estado llegando: “se están otorgando mediaguas, canastas familiares y materiales de construcción (principalmente techumbre) para las familias más necesitadas. Sin embargo, la asistente social explica que se están priorizando los sectores que han sufrido más daños a causa de la catástrofe, siendo estos; Lo Moscoso, La Dehesa abajo, Placilla urbano y el resto de los sectores pertenecientes a la comuna.


Uno de los mayores problemas es el que dice relación con el suministro de agua potable y energía eléctrica, servicios que paulatinamente han ido restableciéndose, al menos en el sector urbano. Gran parte del sector rural Lo Moscoso, permanece sin luz ni agua. Sin embargo dicha carencia ha sido atendida, al menos en lo que respecta al segundo de dichos servicios, gracias a la labor del municipio, el que en conjunto con el cuerpo de bomberos de la comuna, ha estado repartiendo este vital elemento por medio de un camión aljibe.


Otro tema que preocupa al municipio, es la situación en la que se encuentran las viviendas que fueron dañadas por el sismo. Mauricio Sáenz, jefe de obras de la municipalidad, señala que las viviendas de adobe son las que presentan las mayores complicaciones, alcanzando la totalidad de ellas un 95% de daños: “este porcentaje de viviendas entrará en un proceso de demolición. Las notificaciones ya fueron entregadas y esperamos que se concrete a la brevedad la demolición de dichas viviendas”.


Sáenz, agrega que del total de viviendas afectadas, el porcentaje de casas de adobe alcanza el 45%. Éstas, presentan daños estructurales de cubierta, separación de muros y techumbres: “el adobe no tiene una estructura capaz de soportar este tipo de movimientos; si a eso le agregamos el exceso de peso, podemos entender los daños que hemos logrado advertir”.

Por otra parte, importante ha sido el arribo de un grupo militar de avanzada proveniente de Santiago, perteneciente a la jefatura de Estado Mayor del Ejército de Chile.


Mauricio Jarpa, Teniente a cargo del escuadrón que el pasado miércoles llegó a la comuna, dice que el trabajo que están cumpliendo es eminentemente humanitario: “nuestra labor tiene que ver con prestar servicio a la comunidad; dar seguridad y respaldo a las necesidades del municipio en lo referente a la infraestructura que pueda verse más dañada y que pueda representar un peligro para las personas. Nosotros venimos con todas las ganas de ayudar a la gente y esperamos la cooperación de toda la comunidad”.


Asimismo, el trabajo de este contingente contempla la remoción de escombros y el resguardo del cementerio parroquial, recinto fuertemente dañado por el sismo. Lo anterior es importante, puesto que en un primer momento, el derrumbe del camposanto concitó el morbo generalizado de un sinnúmero de vecinos que vio en este desplome, la oportunidad de tomar fotos, convirtiendo en noticia un hecho ética y moralmente repudiable que, además, perjudica de manera evidente la salud de las personas.


De vital importancia también, ha resultado la ayuda proporcionada por la Corporación Nacional Forestal (Conaf), en la devastada comuna. Francisco Mendoza, Director Regional del organismo, explicó la labor que se encuentran llevando a cabo en conjunto con gran parte de las entidades públicas a lo largo de la región: “junto con el resto de las instituciones de gobierno, nos encontramos a disposición de los municipios y de la gente que nos necesite, trayendo, además de 45 cajas de víveres, instrucciones de gasto para que el municipio pueda disponer de recursos provenientes del Ministerio del Interior -a través de las Intendencias Regionales- que están bastante abiertos a las distintas necesidades del momento; mediaguas, casas y maquinarias”.


Cabe señalar que, al igual que Conaf, la totalidad de los directores de los distintos servicios públicos del país, se encuentran recorriendo todos los puntos de la región que se han visto afectados por el terremoto ocurrido hace exactamente una semana.